Suelo

El equilibrio perfecto para la planta

El secreto de la calidad y la capacidad de expresión de nuestros vinos está en un suelo pobre y equilibrado, excepcionalmente dotado para la vid. Se trata de un terreno de naturaleza arcillosa y calcárea, y con un característico color marrón muy claro en superficie.  Las cepas hunden sus raíces hasta una profundidad de casi dos metros, encontrando la humedad y la materia justa para un desarrollo óptimo.